
¿Se ha vuelto loco Florentino Pérez? Yo creo que no. Nos podrá parecer que las cifras que se desprenden del último fichaje del Real Madrid Club de Fútbol son una falta de respeto por la situación actual, pero no olvidemos que si el club blanco paga semejante cifra es porque una entidad bancaria se lo ha prestado y es porque es una operación rentable.

¿Puede ser rentable pagar a un jugador de fútbol 26.000 euros al día? Sin duda alguna Cristiano Ronaldo es el heredero natural de David Beckham. Los expertos en marketing deportivo auguran ganancias de unos 200 millones de euros en los próximos años, y no olvidemos que Florentino negoció la propiedad del 40% de los derechos de imagen del luso. Una cifra nada despreciable. Las puertas de Estados Unidos están abiertas para el Beckham Latino, sólo Barack Obama tiene más fans que él en la red social Facebook. Al teclear en google el nombre del nuevo jugador madridista estima la cifra de 15.700.000 resultados.
Según la consultoría Weber Shandwick, el otro astro madridista, el brasileño Kaka, reportará al club blanco unos beneficios de 72 millones de euros al año gracias al 50% de los derechos de imagen, también propiedad del Real Madrid.

Hablamos de ingresos directos por la explotación de la imagen y ventas de merchandising de los jugadores. ¿Y si valoramos la notoriedad de marca? Sólo ayer en los informativos de las tres de la tarde de La 1, Antena 3, Cuatro, Telecinco, La Sexta y Telemadrid se dedicaron 36 minutos a la noticia del fichaje. ¿Qué cobertura mundial puede tener el día de la presentación de luso en el palco de honor del Santiago Bernabeu cuando Alfredo Di Stefano le entregue su nueva camiseta?
El fútbol cada día se parece más a la industria cinematográfica. Al igual que los productores a base de talonario contratan figuras como el actor Tom Cruise para asegurarse taquillas millonarias, los clubes de fútbol apuestan por actores que desempeñen bien su trabajo y que aumentan sus ventas de productos. Pero en la gran cita del cine, los Oscars, de vez en cuando hay sorpresas y cintas sin grandes presupuestos se alzan con la deseada estatuilla a la mejor película.

¿Es caro o barato fichar a grandes estrellas mediáticas en un mundo totalmente globalizado? Es rentable, y sólo debemos medir las operaciones en la rentabilidad de las mismas. ¿Cuál es la rentabilidad de las películas? La taquilla y no los premios recibidos, aunque no podemos olvidar que están directamente relacionadas. Por lo tanto, adiós al fútbol en blanco y negro, y bienvenido el fútbol multicolor.